Gonzalo Montoya: “Jamás me separaré del Atlético Central. Es una filosofía de vida muy adictiva”⁣ -

Gonzalo Montoya: “Jamás me separaré del Atlético Central. Es una filosofía de vida muy adictiva”⁣

La historia del Club Atlético Central es reciente. Muy reciente. Pese a ello, la entidad blanquinegra ya cuenta con una buena nómina de jugadores que, sin duda, han hecho historia de su mano, pues formaron parte del primer año de fundación de un equipo que no tiene techo y que sigue creciendo con el paso de los meses.

El Atlético Central es una filosofía de vida muy adictiva”, afirma Gonzalo Montoya, uno de los jugadores más queridos dentro de la plantilla. El atacante, que vistió la elástica blanquinegra la pasada temporada, se convirtió en un pilar fundamental dentro y fuera del vestuario. Su carisma y el buen ambiente que genera en el grupo llevó a que tanto el club, en general, como Jesús Viola, en particular, pese a no contar con el esta temporada en lo deportivo, decidiesen mantener al mismo muy ligado al equipo en la actualidad.

Jamás me separaré del Atlético Central, mi familia. Encontré en mis compañeros todo lo que jamás pensé hallar con este deporte: una sonrisa en la pena, una verdad honesta en la mentira y una empatía grupal dónde no sólo se daban soluciones conjuntas a los problemas deportivos, sino a los más importantes, los personales”, destaca un emocionado Gonzalo cuando habla de todo lo que significa para él la propia entidad.

UN AÑO PARA EL RECUERDO

Pero lo cierto es que Gonzalo Montoya solo vistió la camiseta del Central una temporada. Quizás la más importante del club, pues se empezaban a construir los cimientos de un equipo que quiere crecer paso a paso pero sin errores. Montoya ayudó a ello tanto dentro como fuera del césped, algo que relata desde el primer día que recibió la llamada de Jaime Soto.

Cuando eres joven, sueñas con que algún día captes la atención de algún ojeador del Sevilla o del Betis. Creces y vas teniendo obligaciones cómo las de trabajar, estudiar o incluso pasar tiempo con tus amigos, dejando el fútbol y las ilusiones en un segundo plano. Recuerdo el verano de 2019 cuando el bueno de Jaime Soto, un soñador, y no un ojeador, me devolvió la ilusión por el amor de mi vida tras una simple llamada: el fútbol. Todo lo que soñó y nos transmitió, se hizo real. Jamás he disfrutado tanto de este deporte como ese maravilloso año cargado de amistad, trabajo y éxitos. Dándome una lección de vida a mis 27 años, la ilusión nunca se pierde, sólo está en los pequeños detalles”, afirma.

Así las cosas, un año da para contar muchas historias, más aun dentro de un equipo de amigos que convertían cada partido en casa o cada desplazamiento en una auténtica fiesta.

Es imposible quedarte con un solo recuerdo en un año cargado de éxitos. Voy a dejar los logros deportivos a un lado y voy a centrarme más en detalles que me hacen feliz e incluso llorar, cómo ahora, al recordarlo. Quedaban 4 jornadas para finalizar la temporada y ascender. Tenía que dejar a mis compañeros para viajar a República Dominicana a grabar un reality. Tras un mes y medio de grabación, al retornar a mi querida Sevilla con una importante depresión tras los sucesos dados allí, estos chicos me salvaron la vida. Tuve un hombro dónde llorar, un abrazo sincero y una opinión de verdadera amistad de todos y cada uno de mis compañeros en cada momento que lo necesité. Yo sabía que no continuaría jugando el próximo año, por motivos laborales y deportivos. Pues bien, este momento para mí creo que es el más emotivo. Recibí una llamada del genuino Jesús Viola dónde me transmite que tanto él como mis compañeros querían que siguiese entrenando con ellos y ligado al club. No es fácil para un míster que descarta a X futbolistas, decir a uno de ellos, ven Montoya, que tú eres diferente y quiero que sigas con nosotros de una forma u de otra. Creo que no hay nada más bonito que sentirte querido y que la gente quiera estar a tu lado, significa mucho saber que haces feliz a la gente que te rodea. La lealtad está al alcance de muy pocos, y mis compañeros me la demostraron de forma unísona”, afirma emocionado.

UN GOL HISTÓRICO

Corría el minuto 93 ante La Puebla de Cazalla. Con 1-1 en el marcador en la Vega de Triana, el Central perdía una oportunidad de oro para acercase aún más al ascenso a la Segunda andaluza. Con las cabezas gachas, los blanquinegros intentaron sacar fuerzas, momento en el que Gonzalo consiguió reivindicarse. El atacante, tras errar dos oportunidades previas, consiguió sacar la testa para poner el 2-1 y, así, acercar al Central a la gloria. Así lo relata.

Uno de los días más felices de mi vida. Recuerdo que en el banquillo, tras dar a conocer la alineación el míster, estaba mosqueado porque salía de suplente y, como todo jugador competitivo, pues siempre piensas que no es justo. Comento antes de dar el pitido inicial a Manu Fernández que marcaré en el 94’ con la testa y daré los 3 puntos a mi equipo. Mi padre pocas veces venía a verme, sufría cuando me veía en el banco, pero ese día estaba allí. El míster me dio 10 minutos. Estaba furioso, yo sabía que podía aportar mucho más. Tenía que demostrarlo. Minuto 94 , 1-1. El ascenso se escapa. Córner a favor del Atlético Central. Era mi momento, lo sabía. Vuelo cómo un ave fénix y pongo la testa para dar el 2-1 y la victoria al Central. Recuerdo a todo el mundo gritando y corriendo hacia mí. A mi padre, que nunca ha sido un tipo de grande festejos, saltar de alegría. Pitido final. Comienzo a llorar como un crío pequeño, felicidad. Llamo a mi hermano gemelo llorando, gritando: ¡Me lo merecía! ¡Me lo merecía!  Un momento mágico e imposible de describir con palabras. Sólo transmitir que hay que creer, tu momento está preparado y llegará cuando menos te lo esperes. El resumen perfecto de que todo y cada uno sumamos”, destaca Gonzalo.

EL FUTURO DEL CLUB

Nadie esperaba esta situación pero, aun así, en la plantilla hay cierta tranquilidad, pues el buen trabajo hasta la fecha ha permitido llegar a este obligado parón siendo líder del Grupo 2 de la Segunda División andaluza. ”La situación nos sobrepasa a todos, hemos realizado una temporada impecable y justo ocurre todo esto. El ascenso del Atlético Central en su segundo año consecutivo es casi una realidad, tanto para aficionados como para el fútbol sevillano. Si se consigue, puede ser un golpe en la mesa que dice: ¡Amigos, esto no es una broma! ¡Hemos venido a cumplir nuestro sueño!”, afirma el exjugador blanquinegro.

Para concluir, Gonzalo no ha querido dejar escapar la ocasión para hablar del futuro a medio plazo del club de sus amores. «El Central es una filosofía de vida. Deportivamente llegará donde se proponga, siempre y cuando conserve las raíces que ha dado sus frutos. Somos conscientes de que cada año el ascenso será más difícil y habrá que mejorar la plantilla y adaptarse a la categoría, pero siempre sin perder la esencia. Me gustaría que no se le dijese adiós a nadie, igual que en mi caso, se deje una puerta abierta a todos y cada uno de los futbolistas que hemos sido la raíz de este frondoso árbol que crece muy rápido. Sólo así, el Central llegará a dónde se proponga. Personalmente es mucho más importante lograr lo que estamos haciendo: no sé si llegaremos a la cúspide del fútbol, pero con toda certeza llegaremos al corazón del aficionado«, concluye.

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